¿Quiénes somos?

Somos la Familia Salesiana, ¡la familia espiritual de Don Bosco!

San Juan Bosco, santo educador que vivió en Turín en el Piamonte entre 1815 y 1888, inspiró el nacimiento de esta familia espiritual y apostólica, y también de un vasto movimiento de personas que ,de diferentes modos, trabajan en beneficio de los jóvenes en más de 130 países del mundo.

En la familia salesiana movemos nuestros pasos por el camino marcado por Don Bosco y su carisma educativo y pastoral. Él, en primera persona, se comprometió y se esforzó para el bien de los jóvenes: abrió oratorios, escuelas, centros de formación profesional; casas de acogida para los jóvenes huérfanos y necesitados de la hospitalidad; comenzó una actividad editorial y cultural con la impresión y la publicación de revistas y libros; dio impulso al movimiento misionero enviando muchos salesianos a los lugares en los que se solicitó inicialmente su labor educativa.

Para estabilizar y ampliar su labor educativa fundó la Sociedad de San Francisco de Sales, conocidos como Salesianos de Don Bosco. Unos años más tarde con la Madre Mazzarello fundó para servir a las niñas y las mujeres jóvenes, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Con la participación de muchos hombres y mujeres dieron a luz a la Asociación de Salesianos Cooperadores, como también inspiró el nacimiento de la Asociación de María Auxiliadora (ADMA). Alrededor de Don Bosco comenzaron a reunirse los primeros Antiguos Alumnos. Estos son los grupos históricos de la Familia Salesiana, fundada y vinculadas directamente a Don Bosco.

Durante décadas los grupos de la Familia Salesiana han aumentado: otros grupos fueron inspirados por el santo educador de Turín, gran parte de ellos fueron fundadas por los Salesianos. Hoy la Familia Salesiana está compuesta por 30 grupos reconocidos. Todos forman una gran red de personas, cientos de miles en todo el mundo, comprometidos con el cuidado y la educación de los niños y las niñas, en la infancia y la juventud, con especial atención a los más desfavorecidos, haciendo propio el principio de dar más a los que tengan menos.

La Familia Salesiana se ha comprometido a ayudar a los jóvenes mediante la promoción valores que permiten su maduración como personas y como ciudadanos responsables: el derecho a la educación y la formación profesional, el derecho a una alimentación sana y equilibrada, el derecho a la libertad religiosa, el derecho al ocio y la expresividad, el derecho a participar en la construcción de su propio futuro.